Viernes, 9 de abril de 2004
Hacía tiempo que no hablaba con ella y tampoco la veía, mi papá me decía que estaba en un viaje de trabajo en Madrid. Cada día que pasaba la echaba más de menos y me daba cuenta de lo falta que me hacía.
Hace poco más de un mes me enteré que había muerto en el atentado de Madrid, el 11 de marzo del 2004. Yo sabía que aunque me pelease con ella la queria, pero ahora que ya no está me doy cuenta que la quiero mucho más, y que también me hace más falta que antes.
Mi padre intentra consolarnos pero es imposible estar en casa sin tener a alguien que te diga ordena la habitación, o ¿ ya has hecho los deberes?, será muy difícil tapar el huceo de mi madre.
Mi familia y yo intentamos no recordarlo para no ponernos tristes, pero falta su voz, sus gritos, sus ordenes, el saber que te vas a despertar escuchando su voz diciendo: " venga niñas que son las siete i media", o simplemente no escuchar sus latidos cuando todas la casa está en silencio. Sé que será difícil acostumbrarse, o mejor dichio casi imposible. Y es que ¿ cómo se puede vivir en una casa donde antes había una mujer que ponía un poco de orden cuando la pierdes? Aún me cuesta acostumbrarse a ver a mi padre planchar o poner una lavadora. A mí también me cuaesta acostumbrarme a no escuchar las órdenes de mi padre, pero espero que algún día lo supere. Eso si donde quiera que este quiero que sepa que ahora que no la tengo me doy cuneta de lo mucho que me hace falta.